jueves, 20 de agosto de 2009

Col de Marie Blanque

Ya tenemos a la vista en el horizonte alguna carrera de rollski, y es por ello que hemos aumentado el número de salidas a los puertos míticos del Pirineo. Con esta nueva ascensión, ya es nuestro tercer puerto de montaña que hemos coronado, situado en el Pirineo Francés y esta vez con la presencia de la promesa vasca Ioseba Rojo, que desea fichar por el C.V.C (para hacer un buen relevo con alguno del club supongo…).
El Marie Blanque es el col por el que pasa la carretera que une los valles de Aspe y de Ossau, y más en concreto las localidades de Escot y Beille, una a cada lado del collado. Esta vez la subida fue por el pueblo de Escot, después de haber cruzado el túnel de Somport.

La subida es muy diferente a las ya realizadas (Aubisque, Couraduque), puesto que casi la totalidad de la misma está en sombra (algo que se puede agradecer en un día soleado). En lo que a kilometraje se refiere, tampoco era tan largo como el del Aubisque y los 715m de desnivel se repartían en 10km de subida, con una pendiente media de 7,15%. Esto hace que sea uno de los puertos más duros de todo el Pirineo.

Comienza unos metros antes de llegar a Escot y una vez allí se toma una carretera a mano derecha con unas suaves pendientes. Hasta pasados los 5-6 primeros kilómetros la dureza de la subida no exige un gran esfuerzo al corazón, ya que todavía no han llegado esas rampas inmensas y duras. La pendiente es del 5% en estos primeros kilómetros, pero una vez llegados a los últimos 4 la cosa empieza a ponerse al rojo vivo. En esos últimos 4km la pendiente oscila entre el 10% y el 12%, con algún que otro pico del 15% y hasta del 16%. En lo que a la calidad de la
carretera respecta, no es de las mejores que se puede encontrar para hacer rolleski, pero los últimos 2km, sin embargo, vas encima de una alfombra gracias a su reciente asfaltado.
Para hacer estos 10 km necesitamos una hora de trabajo gracias al ritmo impuesto por el botillero al que se le agradece todo este trabajo voluntario que se está tomando, por amor al arte, y al deporte.

Pero lo mejor estaba aún por llegar: nada más cruzar el túnel para volver a casa, paramos en la gasolinera de Villanúa, e hicimos una buena comida con su correspondiente sobremesa, y esto también es de agradecer eternamente a Idoia y Rafa, que pudieron observar lo agradecidos que estamos no dejando ni pan en la mesa!!

Eskarrikasko eta hurrenarte

Josu.

3 comentarios:

  1. Igoera ondoren jaso genuen saria benetan ona izan zen! futbol mundialitoa (nik irabazi nuela "por cierto"), bazkaria sobremesa luzeakin ta piscina... ezinhobea!
    aio
    xabi

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  2. Aupa zuek sasoi betean zaudete eta!

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  3. Muy interesante tu crónica Josu, pero te equivocas en una cosa y es que el trabajo del botillero no es por amor al deporte, sin más. Si un día ves su culo esquiando por Somport, hazte a la idea de que lleva un cartel colgando que dice “Pedir permiso para adelantar” y si no, atente a las consecuencias (que estoy harto de que me paséis todos por encima, hombre. Por lo menos podíais jadear un poco para disimular).
    El botillero.

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