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viernes, 15 de julio de 2011

Guía de alimentación para el deportista

La correcta alimentación, adaptada a las exigencias de la actividad deportiva, es una preocupación presente en cualquier deportista o entrenador en cualquier deporte. La información que circula en el mundo del deporte no siempre es una información fiable, no siempre es una información contrastada, no siempre es una información desinteresada. El mercado de los suplementos nutricionales para deportistas, por ejemplo, nos bombardea permanentemente a través de la red, de las revistas deportivas o de las tiendas especializadas, creando un clima de confusión que tiende a reforzar mitos basados muchas veces en hipótesis dudosamente fiables.

“Guía de alimentación para el deportista”, de Alberto Muñoz Soler y Fco. Javier López Meseguer es un texto sencillo y práctico que, sin renunciar al rigor y al detalle, pone al alcance del deportista todo lo que necesita saber sobre nutrición deportiva. Repasa a lo largo de sus diez capítulos los distintos aspectos de la alimentación, desde las características y función de los diversos nutrientes y los mecanismos fisiológicos por los que actúan hasta las pautas dietéticas adaptadas a la alimentación deportiva, sin olvidar el tema de las suplementaciones o los fármacos aplicados al rendimiento en el deporte.

Una llamada a la sensatez y una defensa encendida de la dieta equilibrada como base necesaria para el entrenamiento. Una llamada y una defensa necesarias cuando muchas veces se empieza la casa por el tejado, dando más importancia al detalle, a la ayuda ergogénica de ese preparado de moda, importado de algún lejano país, que a los fundamentos de una alimentación sana y variada.

El libro nos informará de nuestras necesidades, en algunos aspectos diferentes de quien hace una vida sedentaria, nos desmontará algunos mitos por desgracia demasiado establecidos y pondrá las cosas en su lugar sobre lo que está probado que funciona y lo que no, en lo que se refiere a “los añadidos”.

Una lectura recomendable para quienes queráis profundizar un poco sobre los conceptos básicos (es decir, los importantes) de una nutrición deportiva y saludable, dos adjetivos que no siempre van juntos, aunque deberían.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Sports d'hivern 1913. CEC


Este curioso librito (es más un folleto que un libro) es un resumen de las actividades invernales de la sección de montaña del CEC desde 1908 hasta 1912. Nos cuenta como en la Navidad de 1908 un grupo de miembros de la recién creada sección practica el esquí en los Rasos de Peguera, extendiendo su actividad al valle de Ribes esa misma temporada, para terminar organizando en Marzo de 1909 un concurso de trineos en el Montseny.

Del 9 de enero al 5 de febrero de 1911 el CEC organiza una Semana Deportiva con diversas actividades en la nieve. Entre ellas, el 3 de febrero se celebra en La Molina una carrera de esquí de fondo con un recorrido de 4 Km y la participación de 14 esquiadores. Tras el éxito de esta Semana, el congreso anual de la “Federation des Sociétés Pyrénéistes” celebrada ese año en Tolosa, decide encargar la organización de su Campeonato de Deportes de Invierno al CEC. La incertidumbre con la nieve no es un problema de hoy (por mucho que nos lo parezca), ese año de 1912 hubo grandes dificultades por la escasez de nieve, como nos cuenta el libro, suspendiéndose la mayor parte de las pruebas aunque pudieron celebrarse las carreras de 10 y 5 Km y los saltos de esquí.

Podéis acceder al texto de esta curiosidad bibliográfica, alojada en formato PDF en la sección Retro Ski de Nevasport.com a través de este enlace. No os perdáis los anuncios publicitarios de la época, que ocupan la mayor parte de las páginas del folleto.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Guide du ski de fond dans les Pyrénées


Permitidme, primero, una breve presentación de uno de los autores de esta guía para quienes no sepáis de él. Roger Mailly era compañero de cordada de Robert Ollivier, el gran pirineista que reseñó en un trabajo enciclopédico, irrepetible por su calidad, las vías más importantes del Pirineo Occidental y el Central publicadas en pequeños volúmenes que varias generaciones de montañeros hemos llevado en la mochila. Mailly representa, como Ollivier, el modelo del montañero integral de aquella época: gran escalador, con innumerables primeras en el Pirineo e incluso alguna en los Alpes, uno de los pioneros del barranquismo y además, activo esquiador. En el muro de Pombie, el gran bastión del Midi sobre el refugio del mismo nombre, la Mailly es un itinerario amable, dentro de las vías de dificultad, que invita al escalador a un primer contacto con la roca singular de esta montaña. Homenajea con su nombre a uno de sus primeros ascensionistas en 1935 en compañía de Ollivier, por supuesto, además de otros compañeros.

Este montañero, verdadero peso pesado de la historia del Pirineísmo, es el autor de esta guía junto a Henri Caza. Obra publicada en 1984, describe una buena colección de lugares, más de 50, para practicar el esquí de fondo en sus diversas modalidades, tanto con o sin huella.
Creo que, igual que comenté con el libro de Juan Mari Feliú, “Esquí nórdico de paseo en Navarra”, este tipo de guías, un tanto olvidadas durante los años del boom de las estaciones de esquí de fondo, pueden resultar atractivas hoy a la hora de orientarnos para huir de las sobresaturadas huellas mecanizadas.

El libro, tras una presentación en la que se exponen aspectos generales sobre el esquí de fondo y se explican las diferencias entre esquiar en pistas preparadas o fuera de ellas, va enumerando distintos lugares aptos para la práctica en la vertiente Norte de la cordillera, desde Irati hasta el Canigó. Además de una breve descripción y de algunos datos prácticos cuya vigencia habría que confirmar hoy en día, incluye, en la mayoría de los casos, croquis muy interesantes.
Describe de todas formas como esquiables, lugares de escasa innivación. Otras veces se refiere a núcleos de esquí que en estos años han desarrollado nuevas infraestructuras y recorridos. Sin embargo, el libro sí que puede sugerir ideas para, como decía, aprovechar una bonita nevada y escapar del gentío disfrutando de un aspecto consustancial con nuestro deporte, la soledad.

Guide du ski de fond dans les Pyrénées. R. Mailly y H. Caza. (Edit. Milan 1984)

martes, 10 de agosto de 2010

The Snowflake. Winter’s Secret Beauty


Debía de tener yo alrededor de catorce años, era un domingo de finales de noviembre y bajaba con mis amigos camino de Otzaurte después de haber subido a Aizkorri. Recuerdo con nitidez el lugar y el momento: tras una mañana muy fría y de tiempo amenazante, comenzó a nevar antes del túnel de San Adrián, al principio tímidamente. Para cuando pasábamos junto al refugio, el verde comenzaba a blanquear y la nevada era cada vez más copiosa, una nevada silenciosa, sin viento, de grandes copos. Ante mis ojos atónitos, aquellas estrellas de hielo resbalaban sobre mi anorak y se detenían en sus pliegues luciendo toda la belleza de sus formas.
Con la ingenuidad propia de aquella edad, esa que nos proporcionaba el placer de descubrir lo evidente, comprobé por primera vez que, mira por dónde, esa forma de representar los copos de nieve en forma de pequeñas estrellas de puntas caprichosas no procedía de la imaginación de los ilustradores de estampas navideñas, sino que tenía una correspondencia exacta con la realidad de la naturaleza. Quizá os resulte increíble, pero este episodio y otros parecidos fueron despertando en mí una fascinación por los fenómenos de la naturaleza que supera, con mucho, la que pueda sentir por ninguna obra creada por el ser humano.
La cosa es que, lejos de arreglarse, este defecto mío de entusiasmarse con aquellas pequeñas bobadas, se ha ido acentuando con la edad.

Este libro habla precisamente de aquella bobada de oculto significado. Nos muestra, en una colección de bellísimas imágenes de Patricia Rasmusen, copos de nieve de todas las formas imaginables. Solo por estas imágenes el libro ya merecería la pena, pero además, su texto claro y sintético nos introduce en el misterio de la formación de esas pequeñas obras de arte. El porqué de su simetría hexagonal, de su complejidad, la forma en la que el copo va creciendo desde su formación a partir del vapor de agua congelado hasta su precipitación, aprenderemos en sus páginas a interpretar los avatares de ese viaje errático y azaroso a través de la atmósfera utilizando como única guía la forma final del copo.
Dice el autor del texto, K. Libbrecht, que la gente que visita su laboratorio del Caltech le pregunta sobre la aplicación de su investigación sobre la física del copo de nieve. ¿Estudia modelos sobre el cambio climático? ¿Busca tal vez mejorar la calidad de la nieve artificial para la industria del esquí? Él responde que no, su trabajo obedece únicamente al impulso de la curiosidad científica. De la fascinación ante la visión de aquella pequeña joya de la naturaleza en el pliegue del anorak.

De todas formas y hablando de la utilidad de conocer la forma de un copo de nieve, yo os planteo la siguiente pregunta como esquiadores: Una mañana de invierno a pie de pista, con ambiente seco, -6ºC y después de haber nevado esa noche decidís, con buen criterio, aplicar una cera azul de bote. ¿Creéis que la cera se va a comportar de la misma forma con estos dos tipos de copo de nieve polvo?


The Snowflake. Winter’s Secret Beauty.
Kennet Libbrecht y Patricia Rasmusen.
Voyageur Press 2003.
Podéis encontrar aquí más información.

Otro día hablaremos de Wilson A. Bentley, de sus estudios pioneros sobre el copo de nieve y de su magnífico libro “Snow Crystals”, un catálogo con más de 2000 impactantes fotografías realizadas con los medios de hace 100 años.

lunes, 3 de mayo de 2010

Competir contra el tiempo. “De qué hablo cuando hablo de correr”

Aunque esto suene en cierto modo como una declaración de principios o algo así, os diré que una de las cosas que más satisfacción me produce es ver a gente mayor haciendo esquí de fondo. Por dos razones: la primera, porque es un deporte que me apasiona y la segunda, porque creo que es la constatación de lo que es el objetivo primero y fundamental del deporte como yo lo veo.
Aunque la atención de los medios y del público en general (dentro del cual me incluyo) se centre, como es lógico, en las portentosas exhibiciones de los jóvenes atletas de élite, es la otra versión del deporte la que a mí más satisfacciones me ha dado, no el deporte que veo, sino el que practico. Resulta penoso ver a ex deportistas, a veces grandes deportistas de élite que dedicaron su juventud al extenuante trabajo de ser atletas profesionales, hacerse mayores lejos del deporte, aborreciendo aquello a lo que dedicaron lo mejor de sus vidas.
El deporte debe ser una fuente de satisfacciones (de satisfacciones directas, no las que dan la fama, el dinero o el orgullo de ganar) y como tal, cuanto más dure, mejor. Un deporte aeróbico y poco lesivo como el esquí de fondo tiene la ventaja de que se puede practicar, gozando de buena salud, hasta edades avanzadas. Los objetivos, claro está, habrá que ir adaptándolos con el paso de los años y seguramente, donde antes buscábamos la satisfacción de hacer una buena marca (cada uno a su nivel) quizá luego tengamos que conformarnos con acabar... y contentos. Yo hace años que, lejos de mi mejor marca, voy haciendo una muesca en la culata de mi revólver cada vez que hago una Behobia, (y llevo unas cuantas).
Algo así nos cuenta Haruki Murakami, el célebre novelista japonés, en este fragmento de “De qué hablo cuando hablo de correr”, un ameno libro que da cuenta de su otra gran pasión: correr.

“Lo importante no es competir contra el tiempo. Es posible que, en adelante, para mí tenga mucho más sentido saber con cuánta satisfacción correré esos cuarenta y dos kilómetros y hasta qué punto disfrutaré. Probablemente tenga que empezar a valorar y a disfrutar de las cosas que no se expresan en cifras. Y, muy probablemente, tenga que buscar a tientas una forma de orgullo ligeramente distinta de la que he sentido hasta ahora.
No soy ni un joven que sólo piensa en desafiar récords ni una máquina inorgánica. Sólo soy un escritor que, consciente de sus limitaciones, intenta prolongar un poco más, aunque sólo sea un poco, sus habilidades y su vitalidad.
Y sólo falta un mes para el Maratón de Nueva York.”

Murakami tiene 61 años y la enfermedad de las carreras de fondo. Va desgranando a lo largo del libro algunas impresiones y vivencias con las que, quienes practicamos deporte con el único objetivo de la íntima satisfacción que nos produce, lejos de los focos y de los titulares, nos sentiremos seguramente identificados.
Una lectura entretenida y recomendable.

jueves, 14 de enero de 2010

Esquí ideal, esquí de fondo. Juan Antonio Laredo

En el último número de Errimaia, la revista del club, podéis encontrar una entrevista realizada por Suso Ayestarán a Juan Laredo, no dejéis de leerla. En este caso, el propio entrevistador sería sin duda un buen entrevistado y nos podría contar muchas cosas de lo acontecido en el montañismo donostiarra desde hace ya unos cuantos años. En cuanto a Juan Laredo, decir que, como muchos sabréis ya, fue uno de los miembros de nuestro club pioneros del esquí de fondo, competidor con un magnífico palmarés y divulgador apasionado de esta disciplina deportiva que tanto nos gusta. Tuvo el mérito de escribir en 1970 el primer libro en castellano sobre esquí de fondo (tampoco creáis que se han escrito muchos más) titulado “Esquí ideal, esquí de fondo”. El libro está, por supuesto, agotado, siendo imposible conseguirlo si no es en algún hallazgo casual entre libros de viejo. No sé cuántos ejemplares se llegaron a publicar, pero imagino que no muchos. El mío es una copia de una copia, os cuento: Usko, el padre de Josu Erkizia, estaba interesado en conseguir uno y así se lo hizo saber al autor, al que conocía de muchos años. Juan le fotocopió su libro e incluyó en la primera página una bonita dedicatoria. Llama la atención, en estos tiempos en los que tanto se discute (y con razón) sobre la propiedad intelectual y los derechos de autor, ver una fotocopia de un libro con una dedicatoria de puño y letra del autor. Pero bueno, así es el mundillo del esquí de fondo, así de familiar quiero decir.
Han pasado muchos años desde que Juan Laredo escribiera su libro, 40, y eso se nota, claro. Se nota en la técnica (en los 60 no se practicaba el skating y la huella para clásico se pisaba con esquiadores antes de la carrera), en el material (nos habla de esquís de madera y técnicas de enceraje adaptadas a ellos) y también en algunos conceptos de preparación y entrenamiento que han evolucionado mucho en todo este tiempo, algunos comentarios, propios de la idiosincrasia de aquella época, nos harán sonreír hoy.
Llama la atención, sin embargo, el enfoque muy técnico y dirigido a la competición del libro, abarcando todos los aspectos de la preparación, tanto física como técnica y de material y enceraje, para una puesta a punto eficiente. En un panorama donde los libros de esquí de fondo suelen ser en general libros de divulgación para principiantes, que tratan de invitar al lector a su práctica o a familiarizarlo con sus técnicas básicas, en el libro de Juan Laredo descubrimos su vocación por la competición.
Naturalmente, el libro está lejos hoy de ser un manual útil, aplicable en nuestros circuitos de nieve compactada y preparada por las modernas máquinas, la descripción del material de aquella época nada tiene que ver con las modernas fijaciones, el calzado, la ropa o las tablas y bastones de última tecnología. Sin embargo, el libro nos permite mirar atrás y ver cómo era el mundo del esquí de fondo en los 60, una época en la que unos pocos locos apasionados como Juan Laredo se aventuraban a vivirlo intensamente, a viajar a las mecas de este deporte y tomarse el trabajo de divulgarlo. En este sentido, esta reseña es, además de una recomendación de lectura, un reconocimiento a quienes se preocuparon de difundir el esquí de fondo entre nosotros y ahí, no lo olvidemos, el CVC aportó su grano de arena a través de personas como Juan Antonio Laredo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Cuando el esquí comienza. Francisco Tuduri

En este libro, magníficamente documentado e ilustrado, Francisco Tuduri nos cuenta como un día de verano de 1906, Hafdan Mustad, un noruego de 32 años, llega a Tolosa en bicicleta procedente de San Sebastián, su misión: localizar un lugar apropiado donde construir una factoría de clavos con la que la empresa familiar Mustad quería introducirse en el mercado español de la época. Llega a una localidad donde conviven pequeñoburgueses acomodados y prósperos industriales locales, además de una población rural y obrera de alrededor de 10.000 habitantes.
Tras este exótico visitante vendrán otros más, hasta formar una colonia de escandinavos, sobre todo noruegos, y con ellos llegará un no menos exótico deporte: el esquí, adoptado con entusiasmo por la burguesía local.
Fueron tres, según Tuduri, los núcleos en los que se comenzó a practicar el esquí en España, correspondiendo la primacía a los madrileños en la Sierra de Guadarrama en 1905 en compañía de unos noruegos; en enero de 1908 los noruegos del futuro Ski Club Tolosano comienzan a practicar saltos en los alrededores de Tolosa y con ellos, en marzo, los primeros locales; los catalanes del C.E.C. lo hicieron en la Navidad de 1908 en los Rasos de Peguera.

Tuduri va relatando en su libro los acontecimientos relacionados con el Ski Club Tolosano, desde su participación en las primeras pruebas internacionales de saltos hasta la construcción del refugio de los Amigos de Aralar y, posteriormente, del Hotel Candanchú en 1934 o la celebración de las célebres travesías de Aralar (Lizarrusti-Baraibar), hasta su disolución en 1960 para dejar el esquí de Tolosa en manos de otro club con una dilatada historia, el Club Alpino Uzturre.

Impresiona la precisión de los datos, el enorme trabajo de documentación y las magníficas fotografías que ilustran todo el relato a lo largo del libro. Una lectura imprescindible, sin duda, para cualquiera interesado en la historia del esquí en nuestro medio, un trabajo de recopilación preciso y exhaustivo, además de entretenido. Para mí, una pequeña joya en mi biblioteca de libros de esquí.

Cuando el esquí comienza. (Crónica del Ski Club Tolosano).
Francisco Tuduri. Tolosa 1993

viernes, 20 de noviembre de 2009

Technique et Pédagogie du ski de fond. (A.N.C.E.F.)

Publicada en Francia en 1989, esta completa guía, escrita por un grupo de profesionales del esquí de fondo por iniciativa de la ANCEF (Association Nationale des Centres-Ecoles et Foyers de ski de fond et de montagne) abarca todos los aspectos imaginables del esquí de fondo.
Podemos encontrar temas de fisiología, entrenamiento, técnica, enceraje, etc, con útiles explicaciones acompañadas a lo largo de todo el libro de esquemas y dibujos muy simpáticos que cumplen perfectamente su función explicativa y resultan muy entretenidos.

Comienza con una serie de acertadas explicaciones sobre la anatomía implicada en el esquí de fondo y sobre el metabolismo energético. Le siguen algunas recomendaciones dietéticas y un capítulo sobre los distintos aspectos del entrenamiento: conceptos básicos, tipos de entrenamiento, intervalos, estiramientos, etc. Los capítulos "Pedagogía" y "Dinámica de grupo" están enfocados a la enseñanza y dirigidos a monitores o docentes en general y desde psicología hasta ejercicios, toca diversos temas de interés en esta área. El tema de ceras está bien expuesto y contiene la información básica suficiente para un libro general de este tipo. La técnica se explica de forma bastante extensa y no se limita a la descripción de los pasos, sino que se extiende bastante en los aspectos biomecánicos. La última parte habla del esquí fuera de pista, tanto en lo que se refiere a la técnica como a seguridad, orientación, etc.

Se trata pues de un libro muy interesante que aborda con bastante rigor todos los aspectos del esquí de fondo. No habiendo sido reeditado, según creo, imagino que será difícil de conseguir. Una pena.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Esquí de fondo. Steve Hindman

Con el subtítulo de “Técnicas para disfrutar y mantenerse en forma”, este libro pretende ser, en palabras de su editor, un exhaustivo manual que abarque todos los aspectos del esquí de fondo. Escrito en 2006 por Steve Hindman, un monitor de esquí estadounidense y asesor de la revista Cross Country Skier, fue traducido al castellano en 2007 y editado por Desnivel ediciones.
Sí que es exhaustivo, a veces demasiado, llegando a poner tanto énfasis en la explicación de un ejercicio para trabajar el paso combinado, como para recordarnos que cerremos el coche con llave cuando aparquemos para ir a esquiar. Esto hace que, pese a contener información de interés, muchas veces nos empuje a pasar apresuradamente páginas llenas de obviedades.
Tras una presentación-introducción del esquí de fondo, aborda el proceso de aprendizaje desde los primeros pasos de alguien que jamás se ha puesto unos esquís, explicando luego cómo debe equiparse y vestirse.
El capítulo “Esquiar con niños” está muy bien, amplio, con buenos consejos y propuestas de juegos y ejercicios para enseñar a los chavales.
Un capítulo sobre ceras que empieza aconsejando llevar los esquís a una tienda a parafinar y dedicar tu tiempo a esquiar, parece que empieza bastante mal, sin embargo, luego corrige el rumbo y sus explicaciones contienen toda la información necesaria para encerar y parafinar a nivel básico.
El capítulo “Consejos prácticos” le encantaría a mi madre, es el que te cuenta que no te olvides de coger un par de calcetines secos, además, nos cuenta lo de las llaves del coche y, muy importante, que no nos sentemos encima de la mochila, no sea que rompamos algo… muy americano.
Vienen luego las explicaciones técnicas, abordando todos los aspectos del descenso, el clásico y el patinador. Creo que es todo demasiado detallado, demasiado complicado. Tiene la loable pretensión de desmenuzar la técnica, pero lo hace hasta un punto que nos exige un esfuerzo agotador de imaginación para ponernos en las situaciones descritas. La otra es ir con el libro a la pista e intentar hacer lo que propone, como si el libro pretendiera sustituir al monitor. Excesivo.
El capítulo sobre competición y entrenamiento es interesante y ameno.
Finalmente un capítulo de esquí fuera de pistas aborda la travesía nórdica y el Telemark, tanto con explicaciones técnicas como consejos prácticos de intendencia y seguridad.

jueves, 10 de septiembre de 2009

The complete guide to Cross-Country ski preparation. Nat Brown

Magnífica guía sobre enceraje de esquís de fondo. Absolutamente imprescindible. Este exitoso libro fue publicado por primera vez en 1999 y va por su cuarta edición (2005). Su autor, Nat Brown, fue skiman del equipo estadounidense de biatlón y luego del de esquí de fondo a finales de los 80, durante este periodo fue recopilando gran cantidad de información basada en su trabajo en la competición, que posteriormente dio forma a este libro; ha trabajado también con las selecciones belga y eslovena.

Comienza con una primera parte, que él llama básica, dedicada a la elección de esquís y características de las bases, una breve descripción de la nieve y una explicación general sobre el funcionamiento de las ceras de agarre y las de deslizamiento.

La siguiente parte del libro está dedicada a las técnicas de enceraje y comienza con la pregunta ¿Qué es lo que hace lento el esquí? Esto nos da una pista sobre el espíritu del libro, pronto descubrimos que no es sólo una guía descriptiva de una serie de técnicas, sino más bien una guía razonada.

La tercera parte con “algunas últimas consideraciones” aborda aspectos prácticos de gran utilidad, como el resto del libro.

Resumiendo, creo que hoy en día, con la información disponible en Internet sobre los productos concretos que usemos en nuestro maletín de ceras y este libro como guía general, no necesitamos más soporte teórico, a partir de ahí el aprendizaje pasará por practicar todo lo que se pueda y equivocarnos las veces necesarias, que no serán tantas si seguimos la máxima propuesta por Nat Brown en la primera página y repetida con insistencia a lo largo del libro, “keep it simple”. Simplificar tiene dos ventajas, la primera, según Nat Brown, es que las cosas nos funcionarán mejor y la segunda, digo yo, que si no nos funcionan, sabremos al menos dónde nos hemos equivocado.

El libro lo podéis conseguir fácilmente y a un precio muy razonable (portes incluidos) en amazon.com

jueves, 27 de agosto de 2009

Esquí nórdico de paseo en Navarra. Juan Mari Feliu

Esta interesante guía, editada por Sua en 1989 y reeditada en 1993, no puede faltar en la biblioteca de ningún fondista de nuestro entorno.
Quién mejor que un autor con el pedigrí montañero de Juan Mari Feliu para descubrirnos los rincones navarros donde, si las circunstancias lo permiten, poder practicar esquí de fondo. Más de cuarenta propuestas en las que además de las clásicas de Aralar, Urbasa y Andia, o de las hoy bien acondicionadas Abodi, Irati y Belagoa, podemos encontrar también paseos por lugares como el puerto de Belate, el de Urkiaga o Espinal.

No ha nevado tanto como nos hubiese gustado desde 1989, pero tampoco han faltado buenos inviernos en los que, de vez en cuando, nos hemos podido calzar los esquís en lugares incluso de cota más baja que los señalados por Juan Mari en su libro, como Leizalarrea o Gorriti, o la zona de Beruete o incluso en el vecino Bianditz.

El libro está estructurado en tantos capítulos como zonas de ubicación de los circuitos propuestos, haciendo primero una breve descripción general del lugar y posteriormente la descripción detallada de los itinerarios, acompañados todos de su correspondiente mapa.

Una iniciativa, la de esta guía, que mantiene hoy toda su vigencia (con un poco de suerte meteorológica), sobre todo cuando los centros de esquí de fondo están cada vez más masificados. Recuerdo una esquiada en familia por los alrededores de Albiasu hace dos temporadas, con más de un metro de nieve polvo, que guardaré como uno de los momentos más increíbles que me haya podido deparar este deporte.

domingo, 16 de agosto de 2009

Waxing for Skiers. Malcolm Corcoran

Se trata de una traducción al inglés del original, en francés, “Fartage de ski de fond” de 1983, de Malcolm Corcoran. Libro dedicado exclusivamente a las técnicas de encerado. Durante años este libro fue un referente en el mundo de las ceras, traducido al inglés y al ruso y con varias reediciones, hoy ha quedado un poco desfasado. Mantiene, por ejemplo, un capítulo dedicado al tratamiento de suelas de esquís de madera y, sobre todo, dedica la mayor parte del libro a técnicas de encerado (de fácil acceso hoy en día en Internet, tanto en manuales como en vídeos) y sin embargo, muy poco al aspecto probablemente más importante a la hora de encerar, la toma de decisiones, que resuelve simplemente incluyendo una serie de aburridas cartas de encerado de distintos fabricantes.

El autor es canadiense, licenciado en Educación Física y aficionado al esquí de fondo. Tras una introducción sobre tipos de bases, determinación de la zona de encerado y características de las ceras y aditivos (bastante interesante), pasa a tratar el cuidado y preparación de las bases sintéticas, aplicación de ceras de base, estructura, aplicación de ceras de deslizamiento y reparación de estas suelas sintéticas. Sigue un breve capítulo sobre bases de madera. Deja para el final el estudio de las características de la nieve (de forma muy breve) y la elección de la cera del día (también brevemente), terminando con una serie de cartas de encerado y descripción del contenido necesario en una caja de ceras.

jueves, 30 de julio de 2009

Curso de esquí de fondo. Renata D’Antoni-Roberto Serafin

Manual bastante completo, publicado en 1993, de estos dos autores italianos.
Comienza con una introducción histórica en la que hace un repaso de las pruebas de la Wordloppet y especialmente de la Marcialonga.
Sigue un curioso test para calcular las propias capacidades y nuestras ambiciones como esquiadores y tras ello un amplio capítulo sobre material, desde la ropa, elección de esquís y bastones, hasta el calzado o las fijaciones. Como siempre en este tipo de capítulos, la rápida actualización del mercado hace que queden rápidamente desfasados, si bien se plantean ideas generales que pueden ser de utilidad.
El capítulo de ceras habla un poco de su historia y de aspectos como la composición, que aunque interesantes como curiosidad, no resultan muy prácticos. Únicamente las dos últimas páginas aportan consejos útiles, especialmente sobre ceras de agarre, pero el resto, aunque se supone que un libro de este tipo debería de contribuir a desmitificar y tratar de hacer comprensible el uso de las ceras, no contribuye precisamente a ello.
El apartado de técnica es sencillo, pero seguramente suficiente (nadie puede pretender aprender a esquiar con un libro). A cambio, está profusamente ilustrado con fotos de esquiadores de élite en competición y comentarios sobre las mismas.
Finalmente hay un par de capítulos interesantes sobre preparación física y planificación, incluso con un apartado sobre fisiología y otro sobre ejercicios, que resultan muy interesantes.
Termina con un capítulo sobre esquí fuera de pistas, tanto con esquís de fondo como de Telemark.

jueves, 23 de julio de 2009

Esquí de fondo. Miguel Prat

Quizá resulte un poco anticuado en estos tiempos en los que la mayor parte de la información circula por Internet, pero no puedo resistirme a hablar de libros. Aunque sólo sea como agradecimiento al esfuerzo editorial y la aventura que debe suponer en este país publicar un libro de esquí de fondo y como justo reconocimiento a quienes durante la era preinternet, es decir, hasta ayer mismo, intentaban traer algo de luz a este mundillo y compartir con los demás lo que sabían. Así que os pido permiso para estrenar una sección de libros en este blog.
Y empezaré con uno que creo que es de lo mejor que podemos encontrar en castellano. Un libro sencillo y didáctico escrito por Miguel Prat, ex olímpico catalán y profesor de esquí, publicado en 1992.

Comienza con un ameno capítulo sobre historia al que sigue lo que es el núcleo principal del libro, dedicado a la técnica, con la descripción de los distintos pasos, tanto en clásico como en patinador, así como ejercicios para trabajarlos. Continúa con una sección de material con consejos sobre la elección, preparación y cuidado de los esquís, además de la colocación de las fijaciones.

Aunque breve, lo mejor del libro es el capítulo de ceras, lleno de buenos consejos. Algo caótico y poco sistematizado, tiene sin embargo la gran ventaja, a diferencia de otros libros traducidos al castellano, de que en éste los consejos están adaptados a las condiciones de nuestro entorno. Hoy en día podemos obtener información sobre ceras en los prácticos manuales online de los fabricantes, pero hace unos años esta información no era tan fácil de conseguir.

Termina con algo de preparación física y un apéndice anecdótico, cuando todo el mundo tiene su página web e incluso su webcam, sobre estaciones del Pirineo.

Rafa