Comienza con un ameno capítulo sobre historia al que sigue lo que es el núcleo principal del libro, dedicado a la técnica, con la descripción de los distintos pasos, tanto en clásico como en patinador, así como ejercicios para trabajarlos. Continúa con una sección de material con consejos sobre la elección, preparación y cuidado de los esquís, además de la colocación de las fijaciones.
Aunque breve, lo mejor del libro es el capítulo de ceras, lleno de buenos consejos. Algo caótico y poco sistematizado, tiene sin embargo la gran ventaja, a diferencia de otros libros traducidos al castellano, de que en éste los consejos están adaptados a las condiciones de nuestro entorno. Hoy en día podemos obtener información sobre ceras en los prácticos manuales online de los fabricantes, pero hace unos años esta información no era tan fácil de conseguir.
Termina con algo de preparación física y un apéndice anecdótico, cuando todo el mundo tiene su página web e incluso su webcam, sobre estaciones del Pirineo.
Rafa
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