domingo, 6 de septiembre de 2009

Luzatze-ariketak iraupen eskirako

Gaur egun luzatze-ariketak entrenamenduaren nahitaezko parte bat bezala ikusi ohi ditugu. Berotze ariketekin batera, hauek prestatzen baitituzte gure muskulu eta artikulazioak kirol saio bakoitzerako. Baita ere, saio hauen ondoren, gure gorputza normaltasunera bueltatzerakoan ezinbesteko laguntza izaten dira.

Lesioei dagokienez eta nahiz eta kirol medikuntzan aditu guztiek ados dauden horretan (hemen ikus dezakezue artikulu bat), ez dirudi gaur egun erabat eta zehatz-mehatz, prebentzio aldetik bere onurak demostratu dituen ikerketa lanik dagoenik. Hala ere, hau alde batera utzita ere, aurretik komentatutakoak bakarrik, ematen dizkigu, bai, nahiko arrazoi luzatze-ariketak gure entrenamendu errutinan sartzea aholkatzeko.

Zein luzatze-ariketak, eta nola egin, ba dauzkate bere desberdintasunak kirol bati edo besteari bideratuta badijoaz. Hemen1 eta hemen2 daukazue estiramendu taula berezi bat iraupen eskiari begira, Bob Andersonen liburu famatutik ateratakoa.

Aholku labur batzuk luzaketak egiterako. Aurrenekoa eta nagusiena: luzatze ariketek ez dute inoiz minik egin behar; gauza da gure muskuluen luzatze sentsazio horrek ez duela minaren muga hori inoiz gainditu behar ez baditugu haien fibrak puskatzeko arriskutan jarri nahi. Honekin lotuta doa bigarren aholkua: ez inoiz min hartuta daukagun parterik luzatu, lesioa larritzeko arriskutan jarriko baikenuke.

Estiramendu ariketak beti ongi egin, aurretik ariketa ongi ikasi eta gorputzaren posturak ongi mantendu. Garrantzitsuena ez da inoiz norainoko luzaketa lortzea, bakoitzak bere neurrian egin beharko ditu, pertsona gutxi dira “espagat” egin dezaketenak, eta hori ez da helburua: gogorrak garenok ere estiramenduen mesedeak jaso ditzakegu, nahiz eta itxurazko emaitzak miserableak izan. Baina hori bai, beti, beti, ariketen posturak ongi egin.

Noski, gauzak ongi egiteko, nahiko denbora hartu. Entrenamendu denborak planifikatzerakoan, kontutan hartu, beti, aurreko eta bukaerako luzaketak eta horietarako leku egoki eta lasai bat bilatu.

Azken aholku bat: normalean jendeak errazago hartzen ditu kontutan, ahaztu gabe, kirol aurreko luzaketak. Hauek, ordea, garrantzia badute ere, laburragoak izan daitezke, edozein lekutan eginak azken momentuan, eta, beroketa orokorraren testuinguruan sartuta. Bukaerakoak aldiz, presarengatik edo, errazago ahazten ditugu eta benetan garrantzizkoak dira. Niretzat, dutxa ondoren gorputza bero eta bigun dagoenean, momentu ezin hobea da, leku lasai batean, alfonbra gainean estiratzeko, eguneko entrenamenduaren sentsazioak gogoratuz (adibidez, Somporten barrena elurpean lagunekin botatako izerdien oroitzapenak dastatzeko nire buruan). Horri ez zaio luzatze-ariketa deitzen, psikoterapia baizik.

Saiatu gaitezen, luzatze-ariketak plazer bat bihurtzen.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Colocación de fijaciones en rollesquís

La colocación de fijaciones, tanto sobre esquís como sobre rollesquís, es una tarea sencilla que podemos hacer nosotros mismos sin mucho problema. En este vídeo os mostramos cómo colocar fijaciones en rollesquís.

jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Flúor para los esquís?

No sólo. Cuando dos dentistas americanos, Black y Mckay, descubrieron en 1909 que los curiosos dientes con esmalte moteado de los habitantes de Colorado Springs eran resistentes a la caries y que el causante de aquellas manchas era el flúor contenido en el agua que bebían las gentes del lugar, empezó a hacerse famoso el flúor. Hoy, quien más quien menos, aunque desconocedores de los múltiples usos industriales de este elemento químico, sabemos que nuestra pasta de dientes tiene flúor.

Dentro de la comunidad de esquiadores, el flúor tuvo un segundo repunte de celebridad en los años 80, cuando la Cera F comenzó a causar furor (F de furor) en los circuitos profesionales de esquí, tanto alpino como de fondo. Pero, ¿qué tiene esa sustancia para que haya revolucionado, como lo ha hecho, el mundo de las ceras? y ¿cómo es posible la aparente contradicción de encontrarlo tanto en ceras de deslizamiento como en ceras de agarre?

La clave está en la relación del flúor con el agua. Los compuestos fluorados usados para encerar y el agua se llevan mal, es una sustancia con propiedades hidrófobas y este es el factor que interviene en su forma de actuar en la interfase esquí-nieve.

Veamos un poco cómo funciona la cosa. Y comenzaremos con las ceras de deslizamiento. Todos sabemos por experiencia (y porque nos lo dice el fabricante), que cuanta más agua contenga la nieve, más flúor debe contener la parafina. El exceso de agua bajo la suela va a provocar un efecto ventosa debido a la tensión superficial, que hará que el esquí se quede pegado, dificultando el deslizamiento. Ocurre además que el agua, puñetera, es un líquido con elevada tensión superficial y que, por si fuera poco, ésta es máxima a temperaturas próximas a la de congelación (las que nos tocan a nosotros), esta tensión superficial disminuye si calentamos el agua, siendo mínima cerca de la ebullición (lo cual no nos consuela para nada). Tenemos dos recursos para aliviar este problema, el primero es el uso de aditivos hidrófobos como el flúor en la parafina (fluoroparafina) o encima de ella, que actúen como una “bomba de achique” para evacuar el agua, el segundo es canalizar ese exceso de agua a través de los surcos creados al estructurar la superficie de la suela. La estructura apropiada, más gruesa cuanta más agua contenga la nieve, contribuye también a limitar el efecto ventosa.

Hay otra propiedad de los compuestos fluorados que resulta muy útil y es su resistencia a la suciedad, que se pegará mucho menos a la suela con estos productos, especialmente con los fluorocarbonos al 100%.

De esto se deduce, claro, que el flúor no es necesario en nieves secas. Pero la cosa no queda ahí. Podríamos pensar que el flúor, si bien no nos beneficia en esta nieve, tampoco tiene porqué perjudicarnos y sin embargo sí que lo hace. Si hacemos el esfuerzo mental de imaginar el deslizamiento del esquí sobre una nieve polvo seca, con sus cristales perfectos y puntiagudos como los de los jerséis de moda entre los montañeros de los años setenta, la idea de deslizamiento no casa muy bien con esa imagen, sería como intentar deslizar sobre la cama de clavos de un faquir. Si hay deslizamiento es gracias a que la fricción produce la fusión de parte de esos cristales de hielo y el agua resultante lubrica la superficie de contacto, igual que lo hace el aceite de nuestra bicicleta. O sea, que donde antes el agua nos frenaba por exceso (efecto ventosa), ahora nos ayuda a deslizar (efecto lubricante). Obviamente, un componente hidrófobo en nuestra parafina es lo último que necesitamos sobre esta nieve. Cuanto más fría sea la temperatura, la fricción, que funde el hielo al calentarlo, será menos eficiente, haciendo que la nieve sea más lenta y la presencia de flúor más perjudicial. Pero cuidado, estamos hablando de nieves secas, puede, por supuesto, darse la circunstancia de que tengamos frío y humedad, en estos casos el flúor seguirá siendo útil.

El flúor se utiliza para el esquí en forma de fluorocarbonos, bien combinados a nivel molecular con las parafinas en distintas concentraciones (formando fluoroparafinas, donde la parte parafina penetra en la suela y la parte fluorada queda en contacto con la nieve), bien en estado puro en forma de polvos, de tacos sólidos o en forma líquida, que se aplican siempre sobre la suela ya parafinada. Finalmente, hay fabricantes de esquís que incluyen fluorocarbonos en la composición de la suela, del mismo modo que el grafito, que también tiene propiedades hidrófobas, además de otras características interesantes y que veremos en un próximo artículo.

Ahora podemos entender por qué el flúor puede ser útil también en las ceras de agarre. Usemos la cera que usemos, lo que buscamos es que la nieve se enganche y desenganche de nuestra cera a cada paso y en este proceso, el agua y la suciedad interfieren siempre negativamente, la “bomba de achique” del flúor nos servirá para secar en lo posible la nieve y mantener limpia la cera, con el fin de lograr una buena retención. No sólo eso, no olvidemos que la cera de agarre, además de agarrar cuando se lo pedimos, debe permitirnos deslizar sin frenarnos y aquí el flúor vuelve a entrar en juego en condiciones de alta humedad. En el caso de las ceras de agarre, nos da igual la presencia de flúor para nieves secas, ni nos ayuda ni nos perjudica, eso sí, encarece el maletín de ceras.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Laster, blog honetan...

Jon García eta Josu Erkiziaren bidaia bizikletan, Santiagoko bidea egiteko pasa den uda honetan, protagonistek kontatuta.

Adi egon datozen egunetan, ¡Galdu ezina!

martes, 1 de septiembre de 2009

Urbasako argazkiak

Manuk pasatako argazkiak sartu ditugu Urbasako postan.

Astún-Formigal. Asuntos matrimoniales

Este está siendo un verano cargado de noticias en el valle del Aragón en relación con el esquí. Comenzamos con el probable divorcio entre Candanchú y Le Somport referido a la unión de sus respectivas pistas de fondo, continuamos con las calabazas de Aramón a la estación aragonesa y parece que vamos a terminar la temporada con una noticia de mayor calado y consecuencias, el visto bueno legal al posible matrimonio entre Astún y Formigal: el Tribunal Supremo acaba de desestimar el recurso de Ecologistas en Acción contra el proyecto del Ayuntamiento de Canfranc de conectarse a través del valle de Izas o de la Canal Roya con la vecina estación de Formigal. Tenéis más información en la página de la PDMA (yo prefiero no pronunciarme, no sé hacerlo desapasionadamente).

Cuando hablo de estas cosas con mi amigo Alfredo y le expreso mi opinión, él sacude la cabeza en un gesto de desaprobación y con sus socarronas formas, tan aragonesas, mira hacia arriba y dice aquello de ¡pero si hay mucha montaña, hombre!


Cada vez menos, Alfredo, cada vez menos.