domingo, 9 de enero de 2011
Cambio de Pilot Classic a Propulse
jueves, 11 de noviembre de 2010
La prueba del papel
El sistema antirretroceso de nuestros esquís de clásico, basado en algún sistema de retención alojado en la suela, hace que la construcción del esquí sea muy particular, presentando un arco para evitar el contacto con la nieve de ese sistema de agarre durante la fase de deslizamiento. La rigidez de ese arco debe ser tal que permita aplastarlo contra la nieve en la fase de agarre para que el sistema antirretroceso actúe en ese momento. Ese grado de rigidez preciso es, sin duda, la característica más importante a la hora de adaptar el esquí al peso de cada uno.
La elección se hace en función del resultado en una prueba del papel, de sobra conocida por todos. En esta prueba el papel sirve de sistema de medición, a una escala de milímetros o décimas de milímetro, para la distancia entre la suela del esquí y la superficie sobre la que apoya. A un nivel más profesional hay aparatos como el del inicio de este vídeo sobre pulido a la piedra, que pueden llegar a calibrar con una precisión exquisita ese espacio bajo la suela y sus dimensiones, tanto en altura como en longitud.
La técnica de prueba error sobre la nieve tiene la ventaja de que toma en consideración aspectos de técnica y fuerza del esquiador que no se pueden reflejar en una prueba del papel, tened por seguro que, aunque Bjorn Daehlie y yo pesemos lo mismo, vayamos a la misma tienda y compremos los mismos esquís, no vamos a encerar igual… por la cuenta que me trae.
jueves, 17 de junio de 2010
Nueva dragonera de cierre rápido de Fischer
Hay varios sistemas, desarrollados sobre todo para el biatlón, para facilitar la maniobra de desembarazarse de los palos y cogerlos de nuevo sin perder tiempo.
Uno de estos sistemas es el de Exel que recurre al uso de una pieza triangular unida a la dragonera y que encaja en una escotadura de la misma forma situada en la empuñadura. Presionando un botón de desbloqueo en la parte de arriba liberamos la pieza triangular y soltamos el bastón, con la dragonera sujeta a la mano. Mi experiencia con este sistema ha sido desastrosa, además de la sensación de tener cuidado de no presionar el botón involuntariamente, es fácil que el bastón se suelte en una caída. En la última Marxa Beret, en pleno pique por alcanzar a Iñigo Oyarzabal que me acababa de adelantar a falta de 2 km me caí soltándose no uno, sino los dos bastones (no es excusa Iñigo, ibas mucho más fuerte que yo), recoger los bastones y acertar a recolocar las dragoneras en ese momento es desesperante, conclusión: esa misma semana bloqueé el sistema con cinta aislante.
Este sistema de Fischer parece más cómodo y permite liberar la mano sin la dragonera. Sería cuestión de probarlo pero, a primera vista, el punto débil podría estar en el tirador de la cremallera, todos sabemos por experiencia que esos tiradores se autobloquean bien al girarlos tras cerrar la cremallera, pero a veces (por acumulación de nieve en una caída o por su santo capricho) no funcionan bien.
Como digo, será cuestión de probarlo.
lunes, 12 de abril de 2010
Despedida y cierre
lunes, 5 de abril de 2010
Fijaciones 2010/11
Rottefella presenta sus nuevas fijaciones Xcelerator, podéis ver en este artículo una descripción elogiosa, casi entusiasta de las mismas (de alguien probablemente no exento de intereses en el asunto, todo hay que decirlo).
Las ventajas de la nueva atadura las resume en los siguientes puntos:
1 Una sujeción de la barra de la bota en los extremos laterales en lugar de la pinza central, más convencional, de las anteriores NNN o las Salomon. Esto reduciría, según el autor, el empaquetamiento de nieve.
2 La incorporación de algunas piezas metálicas en lugares clave permite unas prestaciones de resistencia comparables con mucho menos peso, según parece la fijación de skating pesaría 150 gr menos que la Pilot (también es cierto que el concepto de fijación es completamente diferente).
3 El control de la flexión se puede individualizar con tres durezas de gomas de elastómero fáciles de cambiar (pero con un sistema seguro que impide que se salgan).
Finalmente, según el autor, la fijación es bonita ¿? Este último criterio nunca lo he terminado de entender muy bien aplicado a estas cosas, lo siento. Hay por aquí quien me dice que mis esquís de fibra de carbono son “bonitos”, yo, por más que los miro y aunque esquío muy a gusto con ellos y sé que pesan algo menos, no los veo diferentes a mis RCS normales, o incluso a otros esquís más corrientes pero con pegatinas bonitas.
Bonitas o feas, los amigos de estas fijaciones a los que os guste estar a la última, tendréis donde gastar un dinerito la próxima temporada.
SNS Propulse, nueva fijación de clásico
Como dice este artículo (no tan entusiasta como el anterior), no es ninguna novedad que Salomon va a lanzar una nueva fijación para la temporada 2010/11. Después de las dudas y las críticas sobre la fijación Pilot para clásico, se vuelve al concepto Profil, supuestamente mejorado en esta SNS Propulse que se presenta en dos versiones, la RC2 sería la fijación normal (la que todos conocemos) y la RC1 parece que sería una versión más reducida (sólo el espolón central y el apoyo para el talón, sin la placa de base en los laterales).
La RC2 pesa 250 grs el par, 10 menos que la Pilot y mide 46 mm de ancho, según el artículo son más anchas que las Pilot (40mm) o las antiguas Profil (aunque las Profil que yo tengo miden exactamente eso, 46mm las más nuevas y 45mm otras más viejas).
Por supuesto, la fijación es compatible con la segunda barra de las botas para Pilot ya que dispone de la correspondiente ranura para alojarla.
Como inconvenientes, el que sigan atornilladas a la tabla, reduciendo su adaptabilidad y un mayor peso que las nuevas Rottefella.
Aunque el autor habla de que la fijación se agarra cómodamente para soltarla o cerrarla y que probablemente retenga menos nieve que las versiones antiguas, no veo qué ventajas puede aportar para que en las conclusiones afirme que son un gran avance respecto a las antiguas Profil, otra cosa es respecto a las Pilot, donde parece que hay un cierto consenso general en que es un concepto que parece no haberse adaptado muy bien al clásico. A mí me da la impresión, vista así por encima y sin probarla, que es más un paso atrás para volver al buen camino (Profil) dándole el aire de que se aporta algo nuevo para poder hacer frente a la competencia.
En cuanto a este debate permanente sobre las fijaciones, creo (es sólo una opinión) que es mucho más importante sentirse cómodo con la bota que elegir el sistema en función de la fijación.
viernes, 27 de noviembre de 2009
El maletín de ceras
Algunos de los que participasteis en el cursillo de ceras del CVC os enfrentáis ahora al dilema de completar un maletín de material para iniciaros en el enceraje. Ante un mercado que os ofrece infinidad de productos y la necesidad de sistematizar e ir a lo esencial, es probable que os asalten las dudas sobre qué producto es mejor que qué otro o qué prioridades establecer ante tanta oferta. Si miramos el maletín de ceras de un experto nos encontraremos seguramente con una cantidad enorme de cosas incorporadas poco a poco a lo largo de los años. Pretender hacerse con todo de golpe puede resultar muy gravoso para nuestro bolsillo. Ocurre además que en esto de las ceras la gente suele ser bastante maniática (va con la personalidad del skiman) y una parte importante del contenido de un maletín viene a ser el resultado de una manera particular de hacer las cosas, adquirida con la experiencia y diferente según de quién se trate.
Vamos a intentar resumir en este post lo que a nuestro juicio es el material imprescindible con el que comenzar. Luego nuestra experiencia, gustos y ambiciones, irán poco a poco llenando ese o esos maletines quizá hasta desbordarlos.
El propio maletín: Una caja de herramientas cumplirá perfectamente la función. (O dos, si queremos separar ceras de agarre y deslizamiento).
Las ceras de agarre: De una sola marca. Un surtido de bote desde azul hasta roja y un surtido de tubo desde verde (que usaremos de base) hasta roja.
Las ceras de deslizamiento: Un surtido completo de parafinas sin flúor (podemos prescindir de la más fría). Aunque las parafinas fluoradas son muy recomendables, son también caras y podemos amortizar mejor esa inversión inicial con otras cosas más necesarias.
La plancha: Una plancha en la que podamos regular con precisión la Tª es imprescindible, primero gastar en una buena plancha y luego en parafinas fluoradas (las parafinas son muy sensibles a la Tª de fusión y sería absurdo gastar un dineral en una parafina de alto contenido en flúor para luego arruinar sus propiedades fundiéndola a una Tª inapropiada).
Un termómetro específico para la nieve.
Un rascador de plástico rígido: mantenerlo siempre bien afilado (afilándolo por lijado, en ángulo recto) mejorará su eficacia y nos evitará el disgusto de rayar la suela porque hagamos demasiada fuerza.
Rascadores flexibles: De los que vienen con las ceras de tubo, para limpiar el grueso de las ceras.
Disolvente: Siendo todos, como somos, muy conscientes y comprometidos con el medio ambiente usaremos, seguro, quitaceras biodegradables de extracto de cítricos, aunque sean más caros ¿verdad que sí?
Papel de lija: Bien específicos 100 y 180 para lijar la zona de agarre, o bien sus equivalentes de bricolaje.
Papel absorbente. El papel higiénico funciona perfectamente para cualquier tipo de limpieza con o sin disolvente.
Corcho: Mejor sintético, el corcho natural se suele romper soltando pedacitos engorrosos e inoportunos.
Cepillos: Uno de alambre para levantar la suciedad y la capa oxidada de la suela antes de parafinar y dos de nylon, uno más duro para sacar la parafina y otro más suave para pulirla. La cantidad de éstos últimos en el mercado es impresionante, con distintas formas, tamaños y materiales, dos cepillos normales (no suelen ser baratos) de las características comentadas, cumplirán perfectamente su cometido.
Estructurador: Un estructurador sencillo es una herramienta económica y muy útil en nieves húmedas.
Crema limpiadora: Un bote de Nivea normal y corriente servirá para limpiarnos las manos después de aplicar la klister.
Un banco de encerar: Aunque hay gente que se arregla sin él, es una herramienta muy necesaria para trabajar en condiciones. La cera del día podremos darla sin un banco, aunque lo haremos mejor con él; para dar una base nos podremos arreglar malamente pero, francamente, parafinar y estructurar en condiciones sin un banco (serviría algún artilugio de bricolaje que consiga fijar bien el esquí) es algo difícil y peligroso para la integridad del material.
Nada, ya sabéis, animaros con lo básico y a practicar, a medida que vayáis adquiriendo experiencia veréis cuáles son vuestras necesidades y podréis ir ampliando el material. Y no olvidéis que, como comentábamos en el cursillo, en más del 80% de los casos, encerar con garantías es muy fácil y os permitirá disfrutar mucho más, respecto al otro 20% de las situaciones, a medida que vayáis aprendiendo venís y nos lo contáis, todos estamos deseosos de aprender más.
Xabi y Rafa
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Nanotecnología y esquí de fondo
La nanotecnología es un curioso y apasionante apartado de la Ciencia que abarca infinidad de campos cuyo único elemento en común debe ser la escala. ¿Y qué escala es esa? Bien, la frontera entre lo “nano” y lo muy pequeño se establece en la micra, la milésima parte de un milímetro: todo lo que sea más pequeño entra en el terreno de las nanociencias, cuya unidad es el nanómetro (nm), de los cuales hay nada menos que 1000 en una micra. Los avances de la microscopía electrónica en las últimas décadas han permitido que podamos “ver y manipular” aquello que hasta hace poco “imaginábamos” cómo era de la mano de los físicos que nos hablaban de sus propiedades.
Una de las aplicaciones más sonadas de la nanotecnología es la ingeniería de materiales. La manipulación a nivel molecular permite ya (y no hemos hecho más que asomarnos al umbral de un territorio con mucho futuro) la fabricación de materiales diseñados con unas características impensables hace bien poco. La fortaleza, la ligereza y la capacidad de deslizamiento son tres propiedades que los esquiadores agradecemos enormemente en nuestro material. Las tres pueden beneficiarse de la nanoingeniería de materiales.
Respecto a las dos primeras propiedades J. Snyder nos habla de los composites impregnados con nanotubos de Carbono (nC). El Carbono es de sobra conocido por sus extraordinarias propiedades de resistencia y ligereza, sin embargo, sus cualidades palidecen ante las excepcionales prestaciones de los nC, con una fortaleza superior a la del acero y un peso ridículo. Estos nC se mezclan con las resinas epoxi que se moldean luego para construir el esquí. Este es el procedimiento utilizado por el fabricante finlandés Peltonen para construir sus esquís Supra X e Infra X. Al material resultante de la adhesión química de los nC a la epoxi le llaman Hybtonite (muy marketiniano) y confiere a sus esquís, según el fabricante, una gran ligereza y fortaleza, a la vez que mantienen una buena flexibilidad y sensaciones sobre la nieve.
El otro campo de aplicación de los nC es el de la fabricación de bastones. Exel incorpora estos nC en alguno de sus bastones tope de gama. Exel tiene una técnica propia para la fabricación de bastones llamada “co-winding”, algo así como co-curvado, que consiste en un enrollado preciso de las fibras de Carbono bajo presión que se solidifican en una resina termoplástica. En su nueva línea NTech, Exel añade nC a la matriz de resina, estos nC ocuparían el espacio entre dos fibras de Carbono aumentando la solidez del bastón.
Atomic utiliza esta misma técnica para fabricar sus nuevos esquís de alpino Izor, pero en lugar de nC, emplea para ello nanocristales de óxido de silicona, que según Atomic, ofrece la misma resistencia con un incremento muy pequeño de peso respecto a los nC, sin embargo, el proceso debe ser más económico, por lo que J. Snyder pronostica que oiremos hablar del óxido de silicona también en el esquí de fondo.
En cuanto a las ceras, el prefijo nano empieza también a asomar la nariz, Start tiene, como comentaba Koldo hace poco en el blog, una línea N de parafinas fluoradas con tecnología de nanopartículas. J. Snyder nos habla en su artículo de otro producto, la cera Nanowax desarrollada por el fabricante Cerax, ya arruinado, por lo que su cera no está disponible. Sin embargo, parece que Holmenkol se ha hecho con la patente y podría lanzar este producto al mercado. Se trata de una cera fluorada de nanopartículas que formarían una película finísima, con sus átomos de flúor apretados unos junto a otros y que, según el fabricante, funcionaría mejor que las ceras tradicionales. Según J. Snyder, las ceras nanotecnológicas superarán pronto a las tradicionales.
En lo que respecta a las superficies de deslizamiento, Madshus lanzó hace varias temporadas sus bases con nanopartículas. J. Snyder apunta en esta dirección y nos cuenta que existen en el mercado pinturas y tejidos nanotech con una extraordinaria capacidad hidrófoba. Propone la inclusión de estos materiales superhidrófobos, en forma de nanogranos a lo largo de la suela, lo que aumentaría el ángulo de contacto de la gota de agua, mejorando la lubricación húmeda.
Advierte finalmente, y no le falta razón, sobre el peligro de caer bajo la influencia del marketing y la necesidad de contrastar en la práctica los supuestos beneficios de la incorporación de estas tecnologías.
Ya sabemos que el funcionamiento de las estrategias competitivas del mercado exige incorporar cada temporada algo “innovador” que nos empuje a los consumidores a desear siempre algo nuevo, ¿cuántas veces vemos como obsoleto lo que sólo hace dos temporadas nos parecía que era “lo más”? En este sentido, la etiqueta “nano” es sin duda un objeto de deseo para las marcas, aunque sólo sea para que el nombre del producto suene más atractivo.
(Foto: Nanotubo de Carbono)
miércoles, 28 de octubre de 2009
Sólo para nostálgicos
En estos tiempos de alta tecnología, de materiales sintéticos de altas prestaciones, de tratamientos hipersofisticados para nuestros esquís buscando ese plus que les haga ganar una centésima, ¿quién se acuerda de los esquís de madera?
Yo, yo me acuerdo. Me acuerdo de aquellos Kneissl con sus letras rojas y el brillo de las betas de la madera bajo el barniz. Fueron a parar al vertedero a cambio de unos miserables esquís con suela de plástico, entonces era joven y bastante idiota. Ahora, aunque ya soy idiota del todo, no soy tan joven, y ¡cómo echo de menos aquellos primeros esquís!
Quienes conserváis unos colgados en la pared, en la casa de la montaña, contempladlos, disfrutadlos y ¿por qué no? Atreveos.
Una de esas tardes solitarias de enero, entre semana, sin que os puedan ver los amigos y conocidos que vayan a hacer luego chistecitos sobre el acontecimiento, atreveos.
Buscad unas viejas zapatillas con su hermosa pestaña de plástico sobresaliendo en plan retro, y atreveos.
Buscad un lugar solitario bajo la nieve recién caída, cuando el peso del silencio ahoga las miradas del bosque, y atreveos.
Sería estupendo encontrar una brea de pino de Swix (todavía se venden), saturar con cuidado la reseca suela, aplicar una cera de bote fría en todo el esquí y llegar al lugar elegido, mirar alrededor para asegurarse, encerar y…
La cosa podría quedar como un homenaje íntimo y secreto a esos esquís colgados en la pared. O bien un vínculo de complicidad que os haga verlos con otros ojos al despertar amodorrados de una siesta navideña en el sofá, después de la correspondiente comilona… y si probamos otra vez, ahora que están todos a otra cosa… sólo un paseo… hasta que caiga la noche.
Llegado el caso, sin embargo, pensad que quizá no estéis tan solos, ni tan locos como imagináis, o que hay más solitarios que comparten esa locura, visitad si no esta deliciosa web, una isla de locos solitarios circulando en dirección contraria por las laderas nevadas. Montados, por supuesto, en sus viejos esquís de madera… sólo para nostálgicos. ¡Qué envidia!
jueves, 22 de octubre de 2009
El grafito y la electricidad en los esquís
Desde hace ya tiempo sabemos que la suela de un buen esquí debe contener una cierta cantidad de grafito, sabemos también que la proporción debe variar en función de las características del esquí y que hay ciertas ceras que incorporan también en su composición este material. Pero ¿qué pinta el grafito en nuestros esquís?, ¿cuál es su función?
El grafito es una de las formas en las que el Carbono se presenta en la naturaleza y tiene una estructura muy particular en capas, donde la unión de unos átomos de C con otros es muy fuerte en cada capa, pero sin embargo, muy débil entre dos capas que estén en contacto, de hecho, por eso mancha tanto al desmoronarse esas capas y tiene un tacto untuoso, esto nos proporciona ya la primera característica interesante en su aplicación en
el esquí y es que esas capas, al deslizar una sobre otra, dan a este material la propiedad de “autolubricación”, que facilitará el deslizamiento de la suela sobre la nieve (el grafito es un lubricante sólido, muy usado en la industria).
Otra característica importante del grafito en lo que se refiere al esquí es su alta conductividad eléctrica. Esto nos ayudará a combatir la acumulación indeseada de electricidad estática en la suela de nuestros esquís. Los plásticos con los que se construyen las suelas de los esquís, P-Tex o polietileno, son muy malos conductores como todos los plásticos, esto no tendría ninguna importancia para nosotros si no fuera porque la fricción, como tantas veces hemos podido comprobar en multitud de situaciones, provoca la acumulación de electricidad estática y esta electricidad estática tiene la incómoda costumbre de hacer que las cosas ligeras y pequeñas se peguen a las superficies cargadas, esto supone, como podéis imaginar, que toda la suciedad que vayamos encontrando en la huella se va a ir pegando a la suela de nuestro esquí cargado de electricidad debida a la fricción con la nieve. Mal asunto, ya que esto comprometerá el deslizamiento (y también el agarre). Hubo un tiempo en el que había quien recomendaba terminar el parafinado de la base frotando repetidamente con una media fina de mujer para pulirla bien. Muy mal asunto, porque se cargaba la suela de electricidad estática antes incluso de ponerse a esquiar, sobre todo con aquellas suelas sintéticas que no contenían grafito. El grafito, por tanto, debido a que es un magnífico conductor, mezclado en la composición de nuestras suelas, va a proporcionarles una “toma de tierra” que descargará la electricidad acumulada por fricción.
Además, el grafito incluido en las suelas de los esquís, igual que el flúor, tiene propiedades hidrófobas, que permiten una mejor evacuación del exceso de agua. La proporción de grafito en las suelas puede variar entre el 5% para suelas “cold” (condiciones frías) y el 10% para suelas “wet” (condiciones húmedas). Esta última propiedad entra en contradicción, en lo que a nosotros nos interesa, con la primera de la autolubricación. En nieves secas, donde el deslizamiento es un problema, nos viene bien un lubricante sólido como el grafito que podría paliar la falta de lubricación húmeda. Sin embargo, un exceso de grafito en esas nieves, debido a su efecto hidrófobo, podría anular ese efecto y enlentecer el esquí. Por esta razón, aunque pueda parecer paradójico, las suelas para nieves frías contienen menos grafito que las húmedas.
